Listen to this, okay? Just listen. You hear that? That’s market bacon hitting the pan. Today a child is born unto us, and his name will be bacon.
Wallace Wells
Hace unas cuantas semanas, en una visita a unos queridos amigos, me enteré que los pasillos de los supermercados volverían a ser una tierra de luz puesto que las personas que mueven los hilos habían decidido traernos de nuevo las mascotas que adornaban las filas y filas de cajas de cereales.
Spoiler warning: Están “bien” los nuevos cereales.
Pero comer cereal, así como muchos otros alimentos, invariablemente me lleva a recordar muchos momentos, llenos de alegría, llenos de tristeza, llenos de emociones que no esperaba volver a sentir.
¿Cómo fue que decidimos salir del mar y evolucionar a lo largo de miles de años hasta poder recordar cosas al comer? ¿Cómo eso terminó siendo algo normal?
Normal.
Normal.
Normal.
Normal.
Hay una escena infinitamente triste donde Envy y Scott se dan cuenta que nunca podrán hablar “normalmente”, y más triste aún, que nunca lo habían hecho en la vida y que Scott pensaba que si… hasta ese momento.
Normal.
Cada persona tiene sus “normalidades”, y cada familia tiene las suyas, y cada grupo de amigos tiene las suyas… Y en mi familia era normal cenar tacos de tocino con cebolla y cilantro.
